Una de las consecuencias de la actual crisis económica es que se está produciendo una feroz competencia entre diferentes países/estados para atraer ingresos turísticos.
Una fuente turística, que se está demostrando como muy importante es el Juego. El  poder adquisitivo del “turismo de juego” está provocando que muchos estados/países den el paso a la competencia por atraer a jugadores/turistas.
La batalla que se está dando no es tanto de hacer tributar a los residentes de un país, sino atraer a un “turismo de juego”, que aunque la tributación no sea excesiva, revierta en trabajo/impuestos para los países.


El éxito de Macao y Singapur en el mercado de juego asiático ha provocado que el gobierno Taiwanés se haya propuesto legalizar el juego en la isla y obtener de esta manera una “fuerte” fuente de ingresos adicionales.
La fuerte competencia de diferentes centros mundiales del juego está afectando a que sitios “tradicionales” tan  emblemáticos como Las Vegas (-15% en Noviembre), o  Mónaco (-12% en Diciembre).
Es de lo más curioso como en la propia Unión Europea existen fuertes competencias entre los propios países y, como cada uno juega para aprovecharse de la misma (Chipre, Malta) o incluso en los propios países como es el caso de España, cada comunidad autónoma está intentando legislar el juego para atraer ingresos adicionales. La competencia internacional es una tendencia clara que con los años irá a más SIN DUDA. Y el país, que tarde más en adaptarse PERDERA ESTE TREN.