Poco queda para que finalice el ejercicio y a su vez poco queda de las previsiones “optimistas”  de la ONCE para el 2009  (preveían crecimientos del 2.5%) Pues bien, para el 2009 las ventas  caen un 6% (un derrumbe en toda regla) y parece que ha llegado el momento de tomar CARTAS EN EL ASUNTO.

Está claro que, con estos números a la  ONCE no le queda mucho más remedio que realizar un ajuste de plantilla para no entrar en unos fuertes números rojos. La duda es como realizarlo, por ello, se van a basar en cálculos de productividad.  Así, según la ONCE las ventas por vendedor se establecen en 2.500€ semanales (120.000€/anuales) y, en el caso de que los vendedores no llegarán a 1.050€ semanales se despedirían por baja productividad (50.400€ en ventas.)

Esta  controvertida medida puede tener grandes efectos en la compañía y puede suponer un cambio de rumbo claro.
1.    Los vendedores se pondrán las pilas e intentarán comercializar más cupones ante el miedo que les despidan.
2.    Gestión óptima de las zonas de venta. Si los vendedores están en una “mala zona” pedirán el cambio a una nueva zona donde puedan tener más ventas.  Va a ser curioso como muchos vendedores pedirán cambio de zona ante poder quedarse en la calle. Mi pregunta es ¿Ahora? ¿No podrían a ver solicitado un cambio de zona hace más años?
3.    Adecuación de la ONCE al mercado. Al final la ONCE se centrará donde los propios trabajadores pidan, dejando de lado las zonas malas o buscando nuevos “yacimientos”. La búsqueda del beneficio/puesto de trabajo de la persona hará que la ONCE consiga aumentar las ventas.
Después de tantos años, y si realmente la dirección aplica lo que está comentando, creo que la ONCE aumentará ventas para el año 2010. Triste llegar a dar látigo para que la gente cambie, pero, es lo que toca, o lo que “todos los días toca”